Poseer o usar

Poseer o usar son dos alternativas muy diferentes. A veces incluso opuestas. Son dos conceptos por todos conocidos. Y sobradamente. Aunque la diferencia mayor que veo entre ambos verbos es la actitud que tenemos frente a estas acciones.

Objetos, productos, servicios e incluso relaciones pueden verse bajo esta óptica: Poseer o usar.

Hace años un buen amigo me dijo:

“Paco, por qué te quieres comprar un piso? ¿No te es más rentable alquilar?”

Aquello me dio mucho que pensar. Aunque no todas las circunstancias son comparables. Ni todos los servicios o cosas que llegamos a comprar en la vida son susceptibles de ofrecer estas alternativas.

Poseer o usar un vehículo

El “car sharing” me resulta una alternativa muy atractiva frente a la compra. Poseer significa responsabilizarse del mantenimiento y los costes constantes que genera un vehículo, por ejemplo. Seguros, parking, mantenimiento mecánico y cuidados como la limpieza o el arreglo de los pequeños desperfectos.

Lógicamente depende mucho del uso que se haga del vehículo. A veces es imprescindible para el trabajo diario. Entonces no cabe duda que comprar el vehículo específico es la opción más rentable, eficaz y la más cómoda.

El uso ocasional de fin de semana de un vehículo sí que se solventa mejor con la fórmula del alquiler. De este modo evitas los costes fijos de parking, de seguro anual, de mantenimiento y de cuidados.

Poseer o usar en el sexo

Extrapolado a las parejas y al sexo ocurre algo similar. Los niveles de estamina y las preferencias emocionales de cada hombre sos diferentes. Por no decir la frecuencia en que necesitamos el placer del sexo.

“Yo lo único que quiero de una pareja es el sexo. Me resulta más rentable pagar por sexo que mantener una pareja”.

Últimamente son muchos los clientes que me comentan estos aspectos económicos del sexo.

“No necesito sexo cada día. Soy muy caprichoso en cuanto al día y el momento, así que prefiero llamar a alguien solo cuando me pica”.

“He soportado los cambios de humor de varias parejas ya, y me agotan. A fin de cuentas lo único que mantiene viva una pareja es el sexo, el resto son todo dramas. Hace años llegué a la conclusión que es mejor tener un grupo de buenos amigos. Son los que no te fallan. Y para el sexo llamas al que te apetece aunque sea pagando. Pagar por sexo me parece algo super normal”.

“Mi novio siempre follaba igual. Pero a mí me gusta probar cosas nuevas, diferentes. Necesito una vida sexual más ricas variada, por eso prefiero el sexo de alquiler”.

Poseer o usar objetos

En otros ámbitos como por ejemplo los libros también hay gustos para todos. Tengo amigos adictos a las bibliotecas. Consultan y leen varios libros cada semana. Pero viven en apartamentos minúsculos.

“No podría comprar todos los libros que necesito. Y tampoco tengo espacio para todos ellos”.

Por suerte tenemos cerca bibliotecas con un fondo impresionante y fácilmente accesible. El mismo libro puede ser usado por muchas personas y solamente ocupa un lugar.

Guardar en casa todos los libros, incluso los que no nos interesan, nos priva de espacio. Y el espacio tiene tantos usos como queramos, y puede ser vivido de acuerdo con nuestras preferencias. Hay quien necesita espacio diáfano y hay quien tiende al “horror vacui”.

Poseer o usar

Está claro que hay quienes ya han tomado decisiones al respecto. Seguramente los diferentes momentos en la vida de cada uno también juegan un papel relevante.

Lo bueno de las alternativas es que se adaptan a los distintos momentos por los que atravesamos en nuestras vidas. Seguro que hay una opción con la que te sientes más cómodo. ¡Y esa es la buena!

Si este tema te produce dudas y necesitas hablar, llámame.

Paco: 676648226

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¡Un abrazo fuerte!

Paco