Masaje útil

Masaje útil

Masaje útil es toda aquella experiencia de masaje que tiene un sentido. En pocas palabras, el masaje útil es el que cumple una función. Si eliges el que quieres, lo más seguro es que te satisface.

Porque de un masaje se esperan sensaciones agradables y placenteras.

Si has encontrado este blog seguramente no solo esperas disfrutar del aspecto físico del masaje. Detrás de las apariencias te espera todo el valor emocional del placer sexual más intenso y sublime. ¡Estas son las ventajas del masaje Tantra!

Masaje útil

Cada persona tiene unas preferencias distintas. La utilidad es un concepto tan elástico como personal.

Mientras para una persona una bicicleta es su medio de transporte laboral, para otra será su herramienta para hacer deporte. Para otros puede ser un símbolo de sus esperados paseos en fin de semana.

“Utilidad” viene de “uso”. De modo que el uso que hagas de las cosas determina si te son útiles. Como siempre hay rangos para todo, las hay muy útiles y menos útiles. Depende de tus prioridades.

El abanico del masaje útil

Existen diferentes tipos de masaje. Cada uno cumple una función diferente. Existen masajes para tratar contracturas, para rehabilitar músculos. O simplemente masajes para calmar y relajar al receptor.

Un masaje prude relajar tensiones, otro te ayuda a dormir. Otras terapias en cambio son imprescindibles después de la práctica del deporte profesional. Piensa pro ejemplo en futbolistas y tenistas. Además, cada uno de estos perfiles funcionales exige un tipo de masaje distinto.

Existen también masajes para estimular el aparato digestivo porque se persigue un efecto laxante.

Adaptarse a las necesidades del receptor es vital.

Y la especialización llega hasta las mismísimas puertas de tus deseos y necesidades.

Erotismo y masaje útil

Existen un gran número de usuarios del masaje. Frecuentemente son los clientes más asiduos al masaje los que ven todas estas utilidades en el masaje. Y quienes saben qué tipo de masaje les apetece en cada momento.

“Soy cliente asiduo de masaje deportivo. Me encanta recibir masajes y probar diferentes técnicas. Hasta que encontré tu web y me dije que también tenía que probar esta experiencia”.

Es importante saber y tener en cuenta qué masaje deseas y necesitas cada vez. Puede que un día necesites tratar una contractura.

¿Deseas vivir una experiencia morbosa, un masaje entre hombres, un momento de intimidad erótica? Este es tu masaje: el masaje erótico tantra. Para hombres gay.

“Cumples lo que prometes. Jamás había disfrutado tanto de un masaje erótico. Lo llevas al límite del masaje, y eso es exactamente lo que buscaba”.

Reserva tu masaje útil

Es tan fácil como llamar.

Paco: 676648226

Conversamos y seguramente encontraremos un momento que te encaje perfectamente en tu agenda.

Sigue explorando mi blog, es muy útil para otras informaciones también: www.elmasajeprohibido.com

¡Nos vemos ponto!

El masaje prohibido

El masaje prohibido

El masaje prohibido es el masaje más deseado por muchos hombres. Se trata pues de una terapia que cruza algunas líneas rojas.

¿Pero qué líneas rojas? ¿Se cruza cualquier línea roja?

El masaje prohibido y fantasías

Las fantasías eróticas de muchos hombres no tienen límites. Por eso son fantasías.

Y son de lo más variadas. Desde imaginarse una ducha con el entrenador personal hasta ser cacheado por un policía en un control de carretera.

“Yo siempre he tenido fantasías con mis masajistas. Siempre me pido masajistas masculinos con la esperanza de que se pongan cachondos. Pero nunca ocurre, y me pregunto por qué”.

Lógicamente solo ocurre con los masajistas dispuestos a cruzar ciertas líneas. Y con quienes hacen del masaje una experiencia que “va más allá del masaje”.

El masaje prohibido

Si está prohibido es por algo. Existen conceptos como el pecado, los principios profesionales, los tabúes sociales y muchos otros límites personales. Solemos adquirirlos a través de la educación y el entorno familiar.

Sin apenas darnos cuenta vivimos en un mundo donde existen prohibiciones morales. Se nos supone un comportamiento correcto en sociedad, entre los amigos y en el entorno laboral. Vamos, una etiqueta o protocolo de la corrección.

Aunque no seamos muy conscientes de ello también existe un trato específico para cada uno de los diferentes profesionales.

A un camarero se le trata de forma distinta que a un empleado de banca o a un abogado. O a un arquitecto, odontólogo o a un agente de la ley.

El masajista también recibe el trato diferenciado por la mayor parte de sus receptores o clientes.

El masaje prohibido sensual

La fantasía del masajista nos impulsa a solamente dar unas pistas muy discretas. Si el masajista las recibe, descodifica y entiende, mejor que mejor.

“Le rocé un poco el paquete mientras pasaba a mi lado, y me echó de la cabina. Ni siquiera sin terminar la hora de masaje que le pagué”.

Te expones a ser tratado con desprecio si el masajista no comparte tus deseos de sensualidad.

“Sentí una vergüenza infinita que me impidió volver a ese sitio”.

El masaje prohibido profesional

Para eso existimos los masajistas profesionales que sí aceptamos ese toque de intimidad y morbo entre hombres.

No te arriesgues con profesionales que puedan sentirse insultados o incluso agredidos por un gesto tuyo.

Acude a un masajista que sepa entenderte, que admita cruzar la frontera de la intimidad. Especialmente a un profesional que admita la desnudez entre hombres.

El toque íntimo de genitales, las caricias mutuas e incluso algo más son posibles. Solamente si eliges a tu profesional de modo responsable y consecuente con tus deseos.

Por ejemplo, uno de mis masajes es el masaje desnudo. ¿Probablemente estés pensando en esto?

Blog sobre el masaje prohibido

Sugue descubriendo más secretos y desvela más misterios visitando www.elmasajeprohibido.com

Este es el blog que actualizo varias veces a la semana. No solo con temas de actualidad sino con otros datos estrechamente vinculados con el masaje entre hombres.

O llámame directamente al 676648226

En esta misma web encontrarás distintas opciones y precios de masaje.

¡Nos vemos en Barcelona!