Masaje y rol sexual

A veces recibo consultas de personas que se interesan por los masajes Tantra, Thai y eróticos que doy.

Aunque a veces sus preguntas no giran en torno a las características del masaje. Con frecuencia se refieren a aspectos tan íntimos como masaje y rol sexual.

En concreto a la influencia que puede tener el masaje en su vida íntima.

Antes de proseguir deseo decir que en el masaje no interviene el rol. Cualquier persona, ya sea activo, pasivo o versátil, puede disfrutar del masaje. El masajista puede practicar cualquiera de los tres roles también. Porque la vida privada no influye en el masaje.

Religiones: masaje y rol sexual

Aunque hay quien no lo crea posible. Pero mi masaje es capaz de reconciliar aspectos de la esencia humana que quizá estaban inconexos.

De todos modos hay que tener en cuenta que nuestra sociedad sigue basada en la moral represiva católica. Esta religión ha hecho grandes esfuerzos por aniquilar y culpabilizar el deseo. Consecuentemente ha distorsionado el disfrute sano de la sensualidad. Y lo logró castigando la libertad intrínseca de la esencia natural del individuo. La iglesia y las religiones (las escribo intencionadamente en minúsculas) son las responsables de muchas disfunciones de la personalidad en individuos. En consecuencia son responsables de la infelicidad e instatisfacción de muchas personas.

Masaje y deseos inconfesables

Nuestros deseos más íntimos no deberían ser inconfesables. Nos han hecho sentir culpables por tenerlos, aunque son parte de la naturaleza humana. Por lo tanto lícitos –y deseables, quiero añadir. Forman parte de nuestra esencia. En primer lugar porque ayudan a experimentar felicidad, satisfacción, plenitud. Y porque la vida consiste en sentirse pleno, realizado, útil, deseado y querido.

Y también es más que lícito y sano tener la oportunidad de transmitir deseo, sensualidad, amor y erotismo.

Recientemente atendí a un chico —llamémosle K— de unos 30 años. Solicitó uno de los masajes más económicos que ofrezco. A pesar de eso tuvo un éxtasis muy explosivo en el minuto 50. Y en el minuto 55 volvió a tener un orgasmo interior. Tras el masaje K quiso conversar conmigo. Es algo que me produce una satisfacción enorme. Porque me permite comparar lo que intuyo durante el masaje con lo que me cuenta el receptor.

Masaje y rol sexual

K me confesó que le acababa de deshacer un nudo que tenía en su interior. Él era consciente de que algo le producía insatisfacción. No supo que lo tenía hasta que no experimentó este gran nudo deshaciéndose. Me habló de sus dificultades en sus relaciones sexuales. Sin entrar en muchos detalles, las dificultades tenían que ver con su percepción de sí mismo. Muy especialmente del rol sexual.

K creía que debía representar un rol y ajustarse a ese rol. Digo representar porque no se permitía su propia esencia, su intuición, su espontaneidad. Actuaba de acuerdo a lo que él creía que debía aportar a una relación.

No sé explicar con palabras qué hice exactamente con K. Entre otras cosas porque tampoco sabía que mi masaje estaba teniendo este efecto sobre él. Me dejé llevar por mi intuición y trabajé su cuerpo estimulando los puntos que “me llamaban”. K estaba sorprendido porque adiviné la ubicación exacta de sus áreas conflictivas. Así que las acaricié con ternura y las liberé de su “energía turbia” como dijo él.

Masaje e intuición

Otros puntos de su cuerpo “me pedían” intensidad, y quizá una técnica de masaje propia de los menús más completos. Las apliqué como pude, teniendo en cuenta las limitaciones de la camilla, que solo uso para este masaje más económico. Se trata de un masaje que dejé de ofrecer en diciembre de 2010 por su escasa demanda.

Los conflictos que impedían a K disfrutar de su sexualidad se reducen a las ideas preconcebidas de roles. Tales roles no existen porque cada persona es —o debería ser—, vivir y transmitir su propia esencia. En vez de un personaje. Con suerte se nos acepta tal como somos.

¿Qué tienen que ver el masaje y rol sexual entonces?

Los roles no son solo secuencias de “qué hacer” o “cómo comportarse”. También son la forma de experimentarnos y de expresarnos a nosotros mismos. En ambas direcciones, con nosotros mismos y con los demás.

K no se sentía a sí mismo en sus relaciones sexuales porque era un mero intérprete. Realizaba lo que él consideraba que debía darle a su pareja sexual. El masaje que le di le despertó en él la conciencia de su propia piel. Según me dijo en un e-mail posterior, ha empezado a ser consciente de “ser tocado”. Desde entonces ha aprendido a disfrutar de ello.

Masaje y rol sexual: más que recibir

En resumen, el masaje no consiste en una actitud pasiva de mera recepción. El masaje tántrico despierta los flujos de energía sensual y reconecta el cuerpo con el espíritu. Este despertar actúa sobre nuestra consciencia, y devuelve una energía que refleja el deseo. Por eso es importante que exista reciprocidad y caricias mutuas en el masaje tántrico. Porque el deseo tiene dos sentidos, el de recepción y el de entrega. De modo que ese intercambio es la energía que aporta satisfacción, plenitud y felicidad. Una energía que, cuando existe en los dos sentidos, se multiplica exponencialmente.

A mi entender los roles son caricaturas de las formas de compartir la energía. Un masajista tántrico debe saber percibir la diferencia entre el rol que adopta el receptor. Así como el flujo de su energía genuina.

Testimonio: masaje y rol sexual

K me escribió un e-mail muy completo del que me permito copiar los párrafos finales:

“Una de las cosas que aprendi, fue de seguir sintiendo a mi mismo, cuando toco a otra persona. Durante nuestra sesion, yo te toquaba a ti que me hizo perder el contacto con mi propio cuerpo. Pero tu me ayudabas a volver a sentirme a mi mismo. Te acuerdas que hablamos de esto despues? De la intencion del tocar? Yo siempre he tenido la tendencia de “olvidarme” a mi, y de solo cuidar a la otra persona. Y perder el contacto con mi cuerpo. Esto a menudo me habia dado una sensacion de soledad en el sexo, y me habia quitado la ganas”.

“A parte de eso la experiencia del orgasmo interior fue fantastica. Senti un bloqueo cuando tu seguiste a manipularme la polla despues del primer orgasmo. No sabia que ibas a hacer, era una sensacion extranya, y tenia como resistencia. Pero, tambien ganas de experimentar algo nuevo, que me parecia agradable. Ya sabes como termino la cosa, y, como digo, fue una experiencia muy bonita y enriquedora. Mas que nada, porque el bloqueo desaparecio y salio esa fuerza y esa energia tan enorme”.

“Sepas que desde entonces he estado mucho mas tranquilo sexualmente, y he disfrutado mas de mi cuerpo en general. Noto cuando estoy reprimiendome, que no dejo fluir la energia. Tambien no tengo tantas ganas de ir a follar con qualquiera. Prefiero tener experiencias que me enriquezcan, en vez de hechar polvo… M’entens?”

“Espero volver a BCN y dejarme llevar por ti otra vez.”
K

Si necesitas más información detallada no dudes en llamarme.

Paco: 676648226

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