La ambigüedad del Tantra

La ambigüedad del Tantra: ¿es espiritualidad?, ¿es sexo? A veces entender la carnalidad bajo el prisma de lo sutil puede resultar difícil. Mientras para muchos se trata de una contradicción, para otros es una falsedad.

¿Hacia qué lado se inclina más la balanza?

En este post intentaré combatir la ambigüedad del Tantra.

La percepción del Tantra

“Esta supuesta espiritualidad me resulta falsa. Vendéis sexo con un envoltorio místico”.

He escuchado todo tipo de comentarios. Quienes han vivido la experiencia del masaje Tantra en primera persona han tenido la oportunidad de conocer la realidad. Otros muchos se han quedado con un juicio emitido sin pruebas.

“No me creo que haya nada erótico. El Tantra me suena a excesivamente espiritual. Eso no me da morbo”.

Estos son los dos ejemplos opuestos de cómo se percibe el Tantra por quienes no lo han probado. No voy a discutir la la ambigüedad del Tantra. El punto intermedio, esa combinación ideal de espiritualidad y erotismo, les suena a muchos a algo lejano y difícil de entender de acuerdo con nuestro concepto Occidental de vida y de sexualidad.

“El Tantra es para los Nepalíes y Tibetanos. Aquí vivimos el sexo de otro modo. Al pan pan, y al vino vino”.

Enfrentar los estilos de vida de Oriente y de Occidente como si fueran irreconciliables no me parece un criterio válido. Hemos incorporado en nuestra vida cotidiana muchas cosas de otras culturas muy lejanas sin apenas darnos cuenta. Lo humano es universal. La fusión es constante.

“El Tantra es una paja cara”.

Ya ves que existen definiciones para todos los gustos. Esta última se probablemente se basa en la experiencia que consiguen los impostores del masaje Tantra.

Más adelante veremos qué beneficios le puede aportar el Tantra a tu vida sexual.

La ambigüedad del Tantra

Esta ambigüedad de si es espiritual o carnal es tan peligrosa como útil —para unos pocos. Hay a quienes no les interesa aclarar los términos. Venden humo y prefieren que nadie sepa exactamente qué se puede esperar de un servicio como este. Quien no promete nada no puede engañar.

Personalmente prefiero explicar qué es el masaje Tantra. Mi objetivo es ofrecer un servicio que encaje perfectamente con las expectativas de mis clientes. Mis clientes merecen la información más detallada posible. Solo así son capaces de discernir si mi servicio es el que desean disfrutar.

Siempre he explicado en qué consiste mi servicio, qué tiene de Tantra y también qué aspectos del Tantra no empleo.

La respuesta del Tantra

Las técnicas del Tantra tanto para masaje como para el sexo nos vienen muy bien en estos momentos. Una vez superada la ambigüedad del Tantra podemos entrar en detalles.

Vivimos inmersos en un sistema de vida que se parece demasiado a una rueda de hamster. No salimos del mismo circuito nunca. Tensión, prisas, falsas expectativas, el engaño de la rutina. Corremos detrás de premios sin alcanzarlos nunca. Quimeras y utopías sobre una vida mejor, sobre la felicidad que da el consumo.

El placer, la autenticidad y nuestra propia conciencia no forman parte del juego. No necesito describirte cómo vivimos y en qué consiste nuestro sistema social.

No se trata de escapar ni de vivir una vida paralela. Tampoco de ser un anti-social.

Simplemente ser consciente de ello te puede dar una perspectiva tranquilizadora. Ver el paisaje desde la óptica del águila permite entender y situar lo que tenemos alrededor.

Y tu vida también es un paisaje. Mírate desde lo alto y sabrás dónde estás. Sabrás relativizar dónde se ubican las cosas y qué magnitud tienen. Y trazar qué camino deseas seguir a través de tu mapa —o si estás bien donde estás.

El Tantra es un complemento que puede especiar tu vida. No hacen falta ni sacrificios ni inversiones.

¡Es puro placer!

Tantra y erotismo

Quien desea un masaje Tantra sin duda desea vivir una experiencia diferente.

“Es más que masaje, pero menos que sexo”.

Me dijo en cierta ocasión un cliente. Y me parece una definición bastante acertada.

Lo de “menos que sexo” se refiere al erotismo. Porque erotismo y sexo son dos cosas diferentes. El erotismo consiste en alcanzar una excitación sexual muy considerable sin que por ello tengamos que realizar un acto sexual de los llamados “completos”. Por esto mi trabajo sigue llamándose “masaje” y no otra cosa.

El erotismo es una forma de vivir el sexo en una dimensión cercana a la de los sibaritas. Así como hay quien prefiere catar muchos vinos sin emborracharse, el erotismo del masaje erótico es parecido. Es disfrutar del sexo de forma controlada, sin llegar al empacho y evitando el exceso exceso.

“No quería serle infiel a mi pareja. He disfrutado mucho, incluso más que follando si me permites el término, y sigo con la conciencia tranquila. ¡Esto es un arte!”

Los excesos suelen deformar. El exceso de comida hincha, el exceso de devoción es fanatismo. Encontrar el punto justo, sin excesos ni defectos, es hallar el equilibrio. Ya no digo “armonía” para no cansar.

Tantra y espiritualidad

El término “espiritualidad” me resulta excesivo también. Creo que en general se hace un mal uso de él. Llamamos “espiritualidad” a todo lo que es un poco intangible, difícil de describir, relacionado con la bondad, la paz y las creencias distantes de la realidad demostrable.

La “espiritualidad” del Tantra que empleo en mis terapias es palpable porque se basa en técnicas demostradas, usa conocimientos empíricos y es el resultado de años de práctica.

A esta “espiritualidad” yo prefiero llamarla observación, paciencia e intuición. Son las herramientas intangibles que uso para tratar a mis clientes y para obsequiarles con una experiencia diferente, placentera y satisfactoria. Son herramientas que nadie percibo que uso.

“Quizá no te guste esta palabra, pero me haces sentir magia”.

“Has desatado un nudo dentro de mí. Me siento diferente y más libre”.

Con estas formas de expresar qué se siente en una de mis sesiones de masaje Tantra me siento mucho más identificado. Describen un momento especial, alejado de la rutina. Por fin un momento de intimidad. Contigo mismo y con otro hombre si lo deseas.

Puedo ser otra persona o puedo ser un espejo de ti.

Tantra y conciencia

Sin control por parte del masajista, el Tantra ya sea como masaje o como sexo derivaría hacia una experiencia convencional.

La conciencia del objetivo que uno persigue al desear disfrutar de un masaje Tantra también me parece muy relevante. Es lo que distingue a un menor de un adulto que tiene su vida bajo control.

Pero sobre todo, el concepto que mejor define el Tantra es la “conciencia”. Es vital saberse en este momento presente, ser consciente de uno mismo en el espacio-tiempo, de sus propios deseos, de su cuerpo y de su sexualidad.

Si hay algo que diferencia al Tantra de otras formas del sexo lúdico —por ejemplo el “slow sex”— es la ritualización del encuentro entre las dos personas. El masajista Tantra tiene el control del tiempo de la sesión, de la cadencia en que aplica los distintos estímulos, de sensuales a sexuales, y también sobre la proximidad del orgasmo.

El control de la eyaculación permite el disfrute de varios tipos de orgasmo según las zonas erógenas y su estimulación.

Muchos hombres “tienen prisa” por eyacular. En mis sesiones de Tantra erótico gay acaban descubriendo la recompensa de la paciencia.

El Tantra es una experiencia especial

Controlar los orgasmos y dilatando el tiempo de disfrute se logran eyaculaciones muy abundantes y orgasmos más prolongados, incluso se vive la sensación de trance.

Esto deja poco espacio a la ambigüedad del Tantra.

A veces se disfrutan unos espasmos incontrolables tras el orgasmo. No son frecuentes en las relaciones sexuales domésticas ni en el auto-amor. ¿Quién ha tenido espasmos de placer al masturbarse en solitario?

Suele ocurrir a menudo que mis receptores del masaje alcanzan una excitación sexual muy superior a la habitual. Con frecuencia “la mayor excitación que he sentido jamás”. Suelen producirse eyaculaciones espontáneas, sin ni siquiera manipular el pene.

Son momentos de un placer extremo que vienen acompañados de sorpresa. Pocas veces se alcanza el orgasmo y la eyaculación sin tocarse el pene.

Nos queda el recuerdo de las poluciones nocturnas o matinales que teníamos en la adolescencia. La represión de la sexualidad a estas edades tempranas sumada a los sueños eróticos desenfrenados podía causarnos estos clímax aparentemente involuntarios. ¡Pero muy necesarios!

Tantra e intensidad sexual

El masaje Tantra no es una “marcianada” que no se sabe ni cómo empieza pero ni cómo termina. Aplico una serie de guiones y protocolos para cada uno de los distintos masajes que ofrezco. La ambigüedad del Tantra apenas tiene cabida en mi descripción del masaje que realizo.

Existen personas que desean encontrar paz y relajación. Estos tienen un tipo de masaje adecuado a sus expectativas. Es el masaje relajante o Delikatessen.

Existen quienes requieren una conexión terrenal de su cuerpo con los aspectos más carnales de la sexualidad. para ellos he desarrollado el masaje prostático o Supreme. Es diferente del anterior en intensidad erótica, en técnicas y consecuentemente en el precio.

El masaje más solicitado, el más popular y el que desean repetir más hombres es el masaje desnudo, el masaje extremadamente erótico o Magnum. Es una experiencia más cercana al Tantra que al masaje. Reune las características más relevantes de los dos masajes anteriores, completadas con la inter-ación o reciprocidad en el toque.

La reciprocidad es la clave para establecer una comunicación íntima. Permito una comunicación muy espontánea. Solamente me limito a orientarla o a evitar que descarrile hacia la ausencia total de control.

Se fundamenta en un protocolo base que se va personalizando a medida que observo las respuestas del receptor y su reacción a los estímulos sexuales. La excitación sexual es muy elevada y permito bastante libertad de acción a quien lo disfruta.

La desnudez total de ambos empieza siendo un estímulo visual para convertirse en un estímulo táctil, de cercanía, roce y presión que puede enloquecer las energías sexuales de cualquiera.

En este aspecto queda poco espacio para la ambigüedad del Tantra. Carnalidad absoluta.

Adiós ambigüedad

Con lo que he explicado queda claro que la ambigüedad no forma parte de mi masaje erótico. Me gusta llamar las cosas por su nombre.

Mi estilo de masaje Tantra contiene altas dosis de erotismo y también dosis elevadas de conciencia.

Intento esclarecer la ambigüedad del Tantra explicándolo con todo el detalle posible. Si necesitas más ya sabes que puedes llamarme.

Más sobre Tantra gay

Sigue investigando la web www.pacotantra.com y www.elmasajeprohibido.com

Si deseas conversar con Paco personalmente llama al 676648226

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